Ephéméride éclectique d'une librocubiculariste glossophile et mélomane.
29 Septembre 2026
Dans le rythme heurté d’un chant populaire, Federico García Lorca fait surgir une scène où l’amour se trouble, se déchire et bascule vers la violence. Cette balada brève, presque scandée, mêle jalousie, désir et mort dans un même élan, jusqu’à révéler — dans l’après-coup — la vanité des passions possessives et la douleur nue de la perte. Derrière le refrain obsédant et la simplicité apparente, affleure ainsi une vérité plus sombre : celle d’un amour qui, incapable de se dire autrement, se consume entre menace et regret.
ANDA JALEO
Yo me subí a un pino verde
Por ver si lo divisaba
Por ver si lo divisaba
Y solo divisé el polvo
Del coche que lo llevaba
Del coche que lo llevaba
Anda jaleo, jaleo
Ya se acabó el alboroto
Y vamos al tiroteo
Y vamos al tiroteo
No salgas, paloma, al campo
Mira que soy cazador
Mira que soy cazador
Y si te tiro y te mato
Para mí será el dolor
Para mí será el quebranto
Anda, jaleo, jaleo
Ya se acabó el alboroto
Y vamos al tiroteo
Y vamos al tiroteo
En la calle de los Muros
Han matado una paloma
Han matado una paloma
Yo cortaré con mis manos
Las flores de su corona
Las flores de su corona
Anda jaleo, jaleo,
Ya se acabó el alboroto
Y vamos al tiroteo
Y vamos al tiroteo
Popular; arreglo de letra y música, Federico G. Lorca
Ephéméride éclectique d'une librocubiculariste glossophile et mélomane